martes, 3 de mayo de 2011

Con frecuencia una alegría improvisada vale más que una tristeza cuya causa es verdadera. Sepamos, pues, improvisar nuestra alegría

0 comentarios:

Wenas, Bienvenid@ a mi blog!

Si kieres puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a nuestro blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.