miércoles, 8 de junio de 2011
Bella
Hay también algunas escenas un tanto sensuales (no olvidemos que el libro es sobre todo lo que sucede en el interior de Bella) que desgraciadamente serán las que se elijan para la película, como ha sucedido en la primera parte. Pienso, y esto es algo claramente muy personal, que el atractivo del amor que describe estriba precisamente en la carencia de egoísmo personal por ambas partes, como decían los clásicos: idem velle, idem nolle (amar lo mismo, rechazar lo mismo que la persona a la que se ama).
Bella sufre un fuerte revés en su relación con Edward. Por un accidente, que parece en un principio sin consecuencias, la relación entre los dos cambia radicalmente. Edward decide dejar a Bella a pesar de que sabe que con ello va a abrir una profunda llaga en su interior. Pero no parece que hay otra alternativa. La existencia de Bella queda sumida en una oscura realidad donde ya nada tiene sentido. Se distancia de sus amigos del instituto, la relación con su padre se hace tensa, pues, aunque odia disgustarle, no sabe fingir que no pasa nada. Nunca se le ha dado bien mentir.Todo se habría venido abajo si no fuera por la aparición de un amigo de la niñez: Jake Black. Pasa las horas en La Push, la pequeña reserva de los indios quileutes. El estar con él le hace sentirse mejor.
Pero ella también sufre porque se da cuenta de que está siendo egoísta al dejar que en el corazón de Jacob se encienda la llama de la esperanza. Deja las cosas claras desde el principio: "como amigos". Él está de acuerdo y dice que puede esperar.
Las noches son una contínua pesadilla. La herida abierta por la pérdida de Edward supura con dolor durante las horas del descanso. Comienza a pensar que se está volviendo loca. Sufre, sufre muchísimo.
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